La escritura es búsqueda […] de una forma.

ANNIE ERNAUX

El abordaje de una novela es un proyecto personal de un gran compromiso y dedicación. La novela parte de una obsesión, de un tema o una historia que pugna por ser contada, que necesitamos contarnos o descubrir, que nos ocupa un gran espacio mental durante el proceso de creación, que no tiene lugar únicamente sobre el papel o la pantalla, pues todo el tiempo que dedicamos a pensar en nuestra historia y los diferentes detalles compositivos que le dan forma estamos, de alguna manera, escribiendo.

El taller de novela es un espacio en el que, tengamos o no la idea de lo que queremos escribir, encontraremos la manera de sacar aquello que quiere ser contado, ya sea fruto de la curiosidad, la disciplina o el cariño por una historia concreta. Se trata de un espacio de indagación en el que nos haremos las preguntas pertinentes para hallar la voz narrativa, el formato, el punto de vista, las escenas y demás recursos compositivos que debemos atender para afrontar el proceso de escritura mismo.

Como en todos los talleres que imparto, el aprendizaje en grupo resulta exponencial, siendo muy beneficioso —y el volumen de trabajo lo justifica— el proceso compartido, pues cada uno asiste al alumbramiento no de una, sino de todas las novelas en curso de creación que se dan en el grupo, obteniendo así muchos ejemplos prácticos, multiplicidad de dificultades, resolución de  escollos técnicos, aciertos, modos de hacer y aplicación de recursos y cuestionamientos formales que sumarán un gran aprendizaje a nuestra experiencia, al tiempo que nos dotan de un criterio especializado que podremos aplicar a nuestra propia escritura.

¿Cómo funciona el taller de novela?

Consiste en una sesión semanal o quincenal (depende de la modalidad del curso) en la que nos reuniremos para comentar los escritos, dudas y avances en los proyectos de novela de cada uno de los participantes. A lo largo de las diferentes semanas, los talleristas escribirán y compartirán sus textos, dudas y dificultades con el resto del grupo, y los textos escritos se leerán individualmente antes de las sesiones para poder comentarlos en clase.

¿Es necesario tener experiencia previa para realizar un taller de novela?

A diferencia de los otros talleres que imparto, el taller de novela, debido a la gran dedicación y a lo ambicioso del proyecto, hace conveniente la experiencia o conocimiento técnico anterior a la realización de este curso. Disponer de experiencia previa en otros talleres de técnica literaria (o de aprendizaje autodidacta sobre la materia) serán de gran ayuda para el tallerista de novela, así como su participación en un taller literario grupal donde haya adquirido destrezas para realizar una crítica constructiva que le ayude a él y a sus compañeros a valorar y mejorar la calidad de sus textos.

¿Puedo participar en el taller de novela si aún desconozco sobre qué quiero escribir?

Sí. Independientemente de si estamos dispuestos o no a escribir una novela o de si ignoramos qué historia queremos contar, el taller de novela está abierto a cualquiera que desee participar en él, pues el aprendizaje está garantizado aunque el tallerista no participe con un proyecto propio.

Aunque mi trabajo me da de comer, la escritura llena mi vida. Tras una crisis personal busqué una afición que pudiera completar mis horas y, dado que siempre he sido lector, busqué algún taller de escritura creativa a ver qué tal. Casualmente encontré en el periódico la noticia de una librería que reabría renovada y en la que se impartían cursos de esa modalidad. Me facilitaron el contacto de Eva Torres y me apunté a Iniciación. Más personas compartían esa inquietud y disfrutamos de las clases. Tanto que algunos repetimos en Avanzado. Y más tarde en novela. Unos años de disfrute inmenso a nivel individual, pero sobre todo compartido. Tanto que para mí ha forjado una auténtica vocación que constituye mi ikigai. He publicado dos novelas cortas y estoy con la siguiente. Animo a todos a probar. Es toda una experiencia.

Juan José Gandulla / Escritor aficionado

Si uno no va a los talleres de Eva Torres, se pierde la oportunidad de conocer gente que muestre pasión por la escritura. Que mi profesora me perdone, pero conocer gente que ama la escritura hace la vida más fácil (y la vida continúa siendo difícil) y el valor para mí de las amistades que he hecho gracias a los cursos es incalculable. Si uno no va a los talleres se pierde también un feedback extraño, que ella te dirá que es retroalimentación y quizás sea cierto, que son las devoluciones de los escritores-lectores. Tal vez la forma más eficaz de mejorar la escritura creativa. Analizar y ser analizado. Luego están sus lecciones, gracias a las cuales logras mejorar textos, acercarte a la idea y puedes explicar lo que es una anáfora y una catáfora a cualquier alma perdida. Ese aumento de conocimiento, de cercanía a la idea que quería transmitir, aumentó mi disfrute al escribir y le estaré eternamente perdón por el adverbio agradecido. Así que recomiendo siempre acudir al taller a cualquier amigo que escribe, pero siempre le aviso de que se adentra también en una oportunidad literaria de conocerse. Lo cual es un efecto secundario que uno no espera pero que golpea y te deja más cerca de ti mismo.

Dimas Vega / Trabajador Social, padre de hijos que crecen más rápido que él. Poco amigo de etiquetas. Odia el gerundio. En el intento de terminar relatos cortos y novelas.