Lo que cohesiona las frases de mis libros, lo que escoge las palabras,
es mi deseo, y no puedo enseñárselo a los demás,
puesto que se me escapa a mí misma.

ANNIE ERNAUX

El camino de la escritura y de la creación es generalmente solitario.

Si deseamos centrarnos en nuestro propio proyecto personal, avanzar a nuestro ritmo con una guía que nos motive, nos oriente, resuelva nuestras dudas, revise nuestro material y lo corrija, señale nuestros puntos fuertes, nos aporte sugerencias, solvente errores y nos ayude a marcar el camino a seguir, a pensar y a organizar nuestros materiales, a hacernos las preguntas pertinentes… A veces solo necesitamos un tutor, una guía especializada que nos acompañe a avanzar en la dirección más recta posible, adaptándose a las necesidades de nuestro proyecto, de lo que queremos comunicar, que entienda de la naturaleza del texto que queremos escribir, alguien en quien confiar y suponga una ayuda adecuada.

Como tutora literaria, disfruto mucho del proceso de acompañamiento de escritura de novela y ensayo literario, desde cero hasta un proyecto ya encaminado, ante los bloqueos del escritor o en un proyecto acabado que necesita de un punto de vista crítico externo.

¿Cómo funciona?

La tutoría literaria es totalmente personalizada y adaptada a los ritmos y necesidades de la persona que los solicita, por lo que cada proyecto parte de una entrevista inicial donde el tutorando planteará su proyecto y responderá a las cuestiones que surjan en la entrevista, a partir de la cual realizaremos una propuesta de trabajo que contemplará los objetivos, periodicidad y presupuesto. Después de esto, el tutorando se compromete a realizar entregas periódicas de su novela que la tutora revisará y de las cuales realizará un reporte. Después de esto, se pactará una reunión personal para comentar los avances, dudas y pasos posteriores. Este proceso se realizará cíclicamente hasta concluir el trabajo.

Las clases de Eva zarandearon mi relación con la escritura y mi manera de escribir. Eva tiene todos los nutrientes que son necesarios para regar tu talento por muy reseco que esté: consejos cercanos, técnica tan exquisita como amena, constancia férrea, empatía incondicional, mirada inquisitiva y cálida, propuestas inspiradoras, recomendaciones necesarias, una inusitada humildad dentro de este ámbito y una contagiosa pasión por la literatura (y otras tantas disciplinas artísticas). No tengo ninguna duda de que, si las palabras de Eva y las mías no se hubiesen encontrado, mi camino literario estaría lleno de páginas en blanco y adjetivos desubicados. En sus clases de escritura creativa construí y afiné la mayoría de los relatos que forman parte del libro que tuve la suerte de publicar. Cuando me atreví a empezar una novela, sus tutorías fueron brújula cuando no sabía por dónde continuar y cincel para perfilar personajes verosímiles y llenos de recovecos. Eva no te regala los oídos, pero tampoco se ensaña con tu torpeza. Es una docente coherente, justa, perspicaz, culta y divertida. Si alguna vez me he sentido merecedora de llamarme escritora, ha sido gracias a lo trabajado todos estos años con ella. Con la intensidad y la grandilocuencia de este oficio me permito decirlo: Las clases de Eva me zarandearon y cambiaron mi vida.

Mireya Encinas / Psicóloga
@mireya.encinas.palabras